Desde su estreno, “La Voz México” se consolidó como uno de los concursos musicales más importantes en el país, una plataforma de sueños para muchos aspirantes.
Pero con el paso de los años, numerosas tragedias han marcado el legado del programa. Varias muertes de participantes, algunos en circunstancias violentas o trágicas, han alimentado rumores y especulaciones sobre una supuesta “maldición”. ¿Coincidencia, fatalidad o simple leyenda urbana? Hacemos un repaso cuidadoso de los casos más destacados.
¿Se va a Televisa? Pato Borghetti y la verdad detrás de su salida de Venga la Alegría
Estos casos, entre varios otros, han provocado que para algunos la idea de una “maldición” deje de sonar a mito y se perciba como una oscura coincidencia que persiste a lo largo de los años.
Uno de los episodios más resonantes que alimentan la idea de que La Voz México estaba “maldita” es la muerte de Jenni Rivera, quien en 2012 formaba parte del jurado de esa edición del reality show.
La madrugada del 9 de diciembre de 2012, tras un concierto en Monterrey, Rivera abordó un avión con rumbo a Toluca, que tenía previsto participar ese día en La Voz México. Minutos después del despegue, la aeronave desapareció del radar y más tarde se confirmó que se había estrellado en la Sierra Madre Oriental, en el municipio de Iturbide, Nuevo León. No hubo sobrevivientes.
La noticia sacudió al medio artístico y a los seguidores del concurso: su fallecimiento no solo representó una pérdida irreparable para la música regional, sino que marcó el primer capítulo mortal relacionado con el programa.
Ese suceso empujó la narrativa de una “maldición”, para muchos espectadores, escuelas de redes sociales y medios de entretenimiento, la tragedia de Jenni Rivera fue el punto de partida de una secuencia de muertes vinculadas al programa. La etiqueta de “maldición” quedó instaurada en la imaginación colectiva.
Además, ese primer luto dejó huella en la producción. En el capítulo que habría sido la semifinal del concurso tras su muerte, los participantes interpretaron canciones de Jenni Rivera como homenaje, y la atmósfera del programa cambió: lo que antes era espectáculo, se volvió memoria