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¡En la madre!…me convertí en ¡la madre! de mi pareja.

Por: Montserrat Rivera Sena 10 May 2021

¿Le dices bebé?¿Lo persignas antes de salir de casa? ¿Le dices cómo resuelva los conflictos de su trabajo o escuela? ¿Eres tú quien soluciona cualquier tema importante en casa? ¡Alerta!


¡En la madre!…me convertí en ¡la madre! de mi pareja.
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Tener claro lo que sucede en nuestra relación de pareja nos llevará a un amor más sano, maduro y duradero.

Por Montserrat Rivera Sena

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¿Le dices bebé?¿Lo persignas antes de salir de casa? ¿Le dices cómo resuelva los conflictos de su trabajo o escuela? ¿Eres tú quien soluciona cualquier tema importante en casa? ¡Alerta! No te conviertas en la mamá de tu pareja.

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¡En la madre!…me convertí en ¡la madre! de mi pareja. 0

No te angusties, no te culpes ni te asustes. En realidad es parte de nuestra cultura y más frecuente de lo que pudiéramos pensar. A las mujeres nos enseñan desde muy pequeñas que somos las encargadas de cuidar con esmero y dedicación al hombre que amamos. Y ya de paso, nuestra sociedad nos hace creer que si le atendemos, solucionamos y mimamos, estará por siempre a nuestro lado.

¡En la madre!…me convertí en ¡la madre! de mi pareja. 1

A las mujeres nos dicen que para “ser buenas” debemos apoyar al más necesitado, así que al estar en pareja y querer ser “la mejor opción”, nos desvivimos por la otra persona en nombre del amor y nos creemos la fantasía de que lo vamos a hacer muy feliz por el resto de sus días, que le vamos a dar todo lo que requiera y que a nuestro lado su vida cambiará para bien.

Nos cuesta trabajo darnos cuenta de que hombres y mujeres, probablemente nos estamos relacionando de acuerdo a la historia que tuvimos en nuestra infancia, cómo fue la relación madre e hijo o madre e hija, si tuve una mamá controladora o si me tocó ser la que cuidaba de todos en casa. “Traemos un mal entendido de lo que es el amor. Creemos que es esta parte romántica rosa, donde mutuamente nos vamos a hacer muy felices y damos todo el uno por la otra. No permitimos que el otro se haga responsable de sus emociones … (en estos casos) cuando el hombre elige a una pareja, inconscientemente va a buscar a su mamá, una mujer que cubra todas sus necesidades básicas y emocionales. Y la mujer va a buscar a un hombre con el que pueda satisfacer su necesidad de controlar para sentir que todo está perfecto”, dice la terapeuta holística Verónica López, al platicar del tema. “Además es muy cómodo que ella me dé, me haga, me sirva, me resuelva, lo que no quiero o no puedo cubrir, o que ni siquiera me doy cuenta que necesito cubrir. La mujer se vuelca a generar todas esas necesidades en él “tu no puedes ser feliz porque solo yo te voy a hacer feliz”,  “tu no puedes hacer esto, yo lo hago por ti”. Así se relacionan desde la necesidad y la carencia.”

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En este andar, “las mujeres se nulifican como pareja, y si lo que él necesita es una madre, pues “voy a ser una madre para é”l. Pero ese discurso solo lo saben de forma interna y van justificando ese dar y dar y dar y dar hasta que se hacen mucho daño y terminan completamente nulificadas. Hay mucha violencia de ellas para ellas mismas”, comentó Verónica.

Dice el escritor Alejandro Jodorovsky que nadie en sus cinco sentidos, quiere tener sexo con su mamá y nadie quiere tener sexo con su hijo. Así que si eres la mamá de tu pareja, el espacio de la mujer queda vacío y al estar vacío puede ser ocupado por otra persona en cualquier momento.  Del mismo modo, si tu pareja es como tu hijo, el espacio del hombre está vacío. En estas historias es frecuente que la pasión se apague e incluso que tengan dificultad para lograr un embarazo.

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Si crees que este podría ser tu caso, darte cuenta es el inicio para solucionar. Es muy importante hacer consciencia de que tu no eres la mamá, de que las mujeres no podemos ni debemos resolver la vida de los hombres, de que no podemos luchar por su felicidad porque ese es un trabajo que sólo a ellos le corresponde y de que no somos sus salvadoras. Al otro solo puedes acompañarlo en su camino, ir de su mano y apoyarlo, no más. En una relación madura cada quien se hace cargo de lo que le pertenece: sus emociones, su bienestar, su felicidad.

Es muy importante trabajar en nosotras, saber realmente quienes somos, qué buscamos, qué queremos, dónde estamos, amarnos profundamente y si lo consideramos necesario asistir a terapia para tener una guía cuando no tenemos tan claro lo que está sucediendo. Bienvenida a la vida, bienvenida a la libertad. Feliz nuevo comienzo.

Si quieres platicar más sobre este tema escríbeme a

mensajemontse@gmail.con

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